Juan Gallardo Muñoz es uno de los escritores más destacados de novelas de “a duro”, autor de más de trescientos cincuenta; de terror, ciencia-ficción, policiales y del oeste. Felicitado por el propio Juan Carlos Onetti por su labor dentro de la literatura popular, probablemente hoy sea casi un desconocido.Entre los años 60’s y 80’s, sobre todo, época de esplendor de los pulps o novelas populares, muchos autores, como Juan Gallardo Muñoz, publicaron cientos de bolsilibros. Estos escritores, que escribían para ganarse la vida, y lo hacían, en algunos casos, demasiado bien, nunca usaban su verdadero nombre.
Estos son los seudónimos que Juan Gallardo Muñoz utilizaba para publicar sus novelas:
Addison Starr, Curtis Garland, Don Harris, Donald Curtis, Glen Forrester, J. Gallardo, Johnny Garland.
Como Curtis Garland, el más celebre de sus seudónimos, publicó una novela para mí excepcional, MUÑECAS MECÁNICAS. La encontré en una librería de Corrientes, a $1, y la compré porque me gustó el título y la ilustración de la portada. Algunos días después, El librero humanóide, en su blog, reseñaba otra novela de Curtis Garland. Motivado por esta coincidencia, investigué un poco y gracias al blog Bolsi & Pulp , descubrí un poco más sobre el fascinante mundo de los bolsilibros o pulps.
En un mundo futurista que nos puede "remitir" a algunos clásicos del género como Un mundo feliz o 1984, Cole esta escapando, no sabemos exactamente de qué ni de quién.
“Creo que hasta Huxley, en su Mundo Feliz; o el propio Orwell en su dantesca utopía de 1984, se habían quedado cortos, y fueron incluso optimistas. Este mundo nuestro de ahora era infinitamente más despiadado, más terrible, más deshumanizado.”
Lo más interesante de la propuesta de los bolsilibros, es dejar de lado aquellos prejuicios que padecemos los lectores de “literatura seria” y elegir un libro por la ilustración de la tapa o por el titulo, sin saber quién lo escribió o qué dijo la critica. Hacer una elección más primitiva, por instinto. Propongo que hagan la prueba. Podrán acertar con una gran novela, o tal vez no, pero vale la pena, al menos como divertimento, como un juego.








